Errores. Todos los cometemos. Normalmente comienzan con las mejores
intenciones, como mantener un secreto para proteger a alguien.
Otras veces el error es alejarnos de nosotros mismos.
A veces ni siquiera sabemos qué errores cometimos para llegar a
donde estamos, o nos damos cuenta justo a tiempo para repararlos.
Como sea, nada bueno sale de tejer una telaraña de errores,
sólo terminamos encerrados en nuestras propias mentiras.
Y cuanto más nos retorzamos, más atrapados quedamos, hasta que
quedamos atrapados en una prisión hecha por nosotros mismos.
Nadie tiene todas las respuestas, y a veces necesitamos
mirar hacia el futuro, y saber que aunque creamos haberlo visto todo
, la vida puede sorprendernos. Pero en otros casos, cuando nos enfrentamos a un futuro incierto, las preguntas que verdaderamente odiamos hacer son aquellas de las que tememos que conocer ya la respuesta.
intenciones, como mantener un secreto para proteger a alguien.
Otras veces el error es alejarnos de nosotros mismos.
A veces ni siquiera sabemos qué errores cometimos para llegar a
donde estamos, o nos damos cuenta justo a tiempo para repararlos.
Como sea, nada bueno sale de tejer una telaraña de errores,
sólo terminamos encerrados en nuestras propias mentiras.
Y cuanto más nos retorzamos, más atrapados quedamos, hasta que
quedamos atrapados en una prisión hecha por nosotros mismos.
Nadie tiene todas las respuestas, y a veces necesitamos
mirar hacia el futuro, y saber que aunque creamos haberlo visto todo
, la vida puede sorprendernos. Pero en otros casos, cuando nos enfrentamos a un futuro incierto, las preguntas que verdaderamente odiamos hacer son aquellas de las que tememos que conocer ya la respuesta.

No hay comentarios:
Publicar un comentario